Dame un bolígrafo y un papel y te enseñaré a soñar. Antes de que aprendas a soñar debes cerrar los ojos y imaginar un mundo nuevo, solo para ti y para mi..

domingo, 4 de marzo de 2012


Nunca he tenido suerte en el amor, ni siquiera nada que se le pareciera. Era adicta a ilusionarme con gente que me acabaría fallando y después de un tiempo volver a confiar en otra. Muchas veces intente defenderme, intente evitar los daños pero por más barreras que le puse al corazón se acaban derrumbando. La culpa es mía lo admito, es toda mía por creerme todo, por confiar en gente, por ser como soy, pero supongo que a todos nos gusta que alguna vez alguien vea en ti, lo que tú no eres capaz de ver por tu enorme falta de autoestima, a veces nos gusta creer que un nuevo mundo puede ser posible, pero entonces chocas contra un gran muro al que la gente llama realidad.

Suena aquella vieja canción, aquella que siempre me había recordado a nosotros, aquella que primero me hacía sonreír, luego llorar y ahora tan solo me produce nostalgia. Hace mucho tiempo que no era capaz de escucharla, quizás me daba miedo darme cuenta de que todavía me dolía y prefería ahorrarme el mal trago o quizás es que estaba cumpliendo aquello de pasar página. El caso es que tu imagen vuelve a mi mente. Cierro los ojos, pero aun puedo verte susurrándome la letra de la canción al oído, te siento a mi lado incluso tu olor impregna mi habitación, estas tan cerca ahora mismo, tan cerca y tan lejos a la vez. Abro los ojos, tu ya no estás, el recuerdo se ha desvanecido, es entonces cuando me doy cuenta de que no hay nunca un porqué para un recuerdo; llega de repente así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuándo se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá. pero con el tiempo te darás cuenta de todavía te quedan muchas aventuras que vivir, y muchos nuevos recuerdos que recordar, junto a otras personas que llenarán tus días nuevamente.

Se asoma a la ventana, sigue siendo la misma chica de ayer, pero está cansada de serlo, piensa que es hora de cambiar, pero no se ve capaz. Sabe que se está equivocando pero no encuentra ninguna solución, haga lo que haga está perdida. Cerró los ojos con fuerza y dejo volar su imaginación. Se preguntaba cómo sería su vida si fuera una película, si ella fuese esa Julieta enamorada hasta las trancas de un joven apuesto que le prometerá amor eterno, pero ni siquiera el contaba con que un día se cansaría de su amada Julieta, y entonces él, tras un impulso se irá, se irá para siempre sin darla una explicación, la abandonaría a su suerte, en una vieja autopista, entonces solo le quedaría Paris, que iría a buscarla, pero él jamás le haría sentir viva, el jamás sería ese Romeo por el que vale la pena morir. Entonces volvió a la realidad, sabiendo que ni siquiera la película de su vida hubiera tenido éxito.

La lucha por ser feliz, quedo en un segundo lado, y comenzó la lucha por sobrevivir, y no te gusta, pero no te queda otra. Todo se llena de sonrisas forzadas, de un brillo de ojos que se va apagando sin que nadie lo pueda remediar y en su lugar deja unas ojeras que ni el maquillaje puede disimular. Lagrimas a escondidas junto a sueños rotos a la hora de dormir. Miedo de no estar a la altura, de no ser capaz de lograr tus metas.Demasiado tiempo, demasiados recuerdos, demasiado lejos, intentas acercar las distancias, pero no puedes hacer otra cosa que agrandarlas y cada día que pasa el cansancio te va ganando la partida.

Llego el momento, en el que me canse de fingir que todo va bien, ha llegado el día en el que necesitarte ha sido lo único que sabía hacer bien. El día en que todos los putos recuerdos se agolpan en mi mente, a pesar de que lo intento no consigo ser capaz de sonreír recordando lo felices que fuimos un día. Y es que aun me cuesta tanto pensar que jamás volveremos a ser los que un día fuimos, que jamás volveré a escuchar cómo suena un te quiero, que nunca volveré a ser la razón por las que sonríes. Y te aseguro de que no te haces una idea, de la falta que me haces, la falta que me hace hablar contigo, la falta que me hace saber que te tengo ahí, para todo. Pero todo esto no sirve de nada, porque haga lo que haga, sienta lo que sienta, tú ya no vas a volver, ya no.

Trazando planes para querernos..


Y ahí estábamos tú y yo, trazando un plan para querernos toda la vida, apostando por un futuro, un futuro en el que solo estuviéramos nosotros. Ideando como sería despertarnos abrazados cada mañana, por unos desayunos interrumpidos por besos, por muchos besos, por esas tardes lluviosas que se solucionarían con una película y al sofá, por esas noches en los que nos comeríamos. Antes de irnos a dormir planificaríamos mil historias para el día siguiente que jamás llegaríamos a cumplir. Tú me prometías un para siempre, yo te llevaría al cielo. Tú disfrutarías de mi locura, yo me enamoraría de tus vicios. Seríamos unos enamorados más, pero unos enamorados con suerte. Pero sabíamos que no todo nos iría bien, que algún día habría problemas y por eso acordamos guerras, guerras de cosquillas donde ambos acabábamos ganando. Después de tantos planes me abrazaste y te juro que por un momento sentí que éramos eternos.

Siempre me he considerado una pequeña soñadora de sueños improbables,solía soñar como sería encontrar a tu otra mitad, en cómo sería nuestra vida juntos, pero luego me chocaba contra la realidad y era entonces cuando dejaba mis cuentos de príncipe conoce a princesa y son felices para siempre e intentaba centrarme en el mundo real. ¿Un mundo real? Sin duda, no era un buen lugar para los soñadores, pero a veces no queda otra alternativa. O eso pensaba yo, hasta que un día tuve un golpe de suerte, uno de esos que apenas aparecen, apareciste tú. Fuiste como un relámpago, y es que sin saberlo pasamos de ser simples conocido a ser uno solo. Y es que beso a beso fuimos haciendo grande una pequeña historia, sonrisa tras sonrisa, me fuiste devolviendo los restos de una vida que creía perdidos. Ahora ya no sueño con otra mitad, porque te tengo a mi lado, pero sí que sueño con que este sueño que juntos hemos construido no se rompa nunca.