Dame un bolígrafo y un papel y te enseñaré a soñar. Antes de que aprendas a soñar debes cerrar los ojos y imaginar un mundo nuevo, solo para ti y para mi..

jueves, 28 de julio de 2011

Las cosas que no nos dijimos..


¿Sabes a dónde van las palabras que no se dijeron? ¿A dónde va lo que quieres hacer y no haces? ¿A dónde va lo que quieres decir y no decís? ¿A dónde va lo que no te permitís sentir?
Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decís te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta

Smile.


No sonrías solo porque te hagan una foto, o porque te han contado una cosa divertida. Sonríe porque sí. Sonríe porque eres feliz. Sonríe por ellos, por tus amigos, porque ellos saben arrancarte una sonrisa cuando estás mal. Sonríe por esta gente que piensa en ti en los días más significativos. Por los cuales únicamente llamas cuando tienes un problema, y aun así siguen siendo tus amigos. Por estos que son felices si tú lo eres. Por todos los que te quieren...
Sonríe sin motivos, sonríe porque sí.

Me solte de tu mano y me arrepentí.


Tu mirada se cruza con la mía, vacía, llena de rencor, de dolor, de aún un poco de amor, de recuerdos, de nostalgia, de necesidad…
Pero te vas, dicen que te has ido.
Dicen que no volverás.

Cuestión de que me esperes..


Espérame donde nos dimos el primer beso, donde nos dijimos el primer te quiero Espérame donde aprendimos a soñar juntos, donde nos enamoramos para toda la vida. Espérame y si no llego será porque me pesa el pasado cargado a mi espalda, pero sigue esperando porque cuando llegue sabrás que todo habrá valido la pena.

Con tanto y con tan poco.


Probablemente no habría encontrado un sitio como aquel, una palabra más perfecta para describir lo que sentía.

La humedad se entremezclaba con la sal que recorrían su piel, el agua del mar salia poco a poco mojando los pies de ambos. Se recostaba entre besos y susurros para mirar el mar de cerca, para ver el infinito y apreciar que allí no le corría prisa la eternidad, que más que una vida, tenía un mundo. No supo cuanto perdió, pero valoró lo que ganó y hoy habría matado por una sonrisa de aquel joven que hacía hoyos en la arena y surcos en su piel.
Le gustaba la dulzura y el color miel de sus ojos.
Le gustaba sentirse aislada en aquel pequeño mar donde nadie la buscaría.
"¿Qué conoces tú de mi?" Se repetía sin importarle la respuesta.

Después de tanto y tantas cosas, allí estaba, sin saber bien cómo había llegado y sentirse a un metro sobre el suelo. Diciendo incoherencias como siempre hacía, contradicciones que tanto le gustaban para gritarle a un susurro como se le debe de hablar a la vida.
Qué sabía ella, y qué más le daba, que era lo más importante... A esas alturas no sabía quién de los dos había salvado al otro de la desdicha, pero si bien estaban demasiado igualados, lo sellaban con cada mirada de alivio.

"Al final vives del aire", como solía decir, las personas son solo eso, pero él... él era su aire.

Las sonrisas afloraban y mandó al Sol ponerse de nuevo cuando casi había terminado de salir, llamó a las estrellas y la cubrió con uno de sus abrazos y la besó y la quiso.
La noche volvió para arroparlos.

miércoles, 27 de julio de 2011

8.


Estar juntos, y cerrar los ojos. Juntar nuestras manos y hacer girar una bola del mundo y pararla en un punto exacto. Ahí quiero irme contigo. Estar solos tú y yo donde no haya nada ni nadie.
Puede que solo exista esa solución. Por muchos momentos malos que tengamos, por todos los miles de problemas... Todo eso se esfuma simplemente con pasar un minuto a tu lado.

¿Sabes qué?


Algún día te tocará llevarte esas lecciones de la vida. Te darás cuenta de que el amor no son promesas si no hechos, y que últimamente ya no puedes fiarte de nadie, que también los más queridos te fallan alguna vez. Sabrás que sin esfuerzo no se llega a ningún sitio y que luchar siempre puede ser posible.
Y tendrás que saber que no siempre la cosa irá bien y que tendrás que dejar la piel por vivir la vida. Que no existe la distancia sí el recuerdo sigue vivo. Pero por supuesto, tendrás que creer en ti mismo. Por qué si no lo haces tú, ¿quién lo hará?..