Dame un bolígrafo y un papel y te enseñaré a soñar. Antes de que aprendas a soñar debes cerrar los ojos y imaginar un mundo nuevo, solo para ti y para mi..

lunes, 3 de octubre de 2011


Porque cuando la vida sé siente tan frágil se siente delicada y dulce como un caramelo tan escurridiza que sí la saboreas mucho se desase desaparece , pero hay oportunidades que te ayudan a creer que te ayudan a ver que todos podemos superarla volando por encima.

Me solté de tu mano y arrepentí.


Tu mirada se cruza con la mía, vacía, llena de rencor, de dolor, de aún un poco de amor, de recuerdos, de nostalgia, de necesidad…
Pero te vas, dicen que te has ido.
Dicen que no volverás.

Con tanto y con tan poco.


Probablemente no habría encontrado un sitio como aquel, una palabra más perfecta para describir lo que sentía.

La humedad se entremezclaba con la sal que recorrían su piel, el agua del mar saíia poco a poco mojando los pies de ambos. Se recostaba entre besos y susurros para mirar el mar de cerca, para ver el infinito y apreciar que allí no le corría prisa la eternidad, que más que una vida, tenía un mundo. No supo cuanto perdió, pero valoró lo que ganó y hoy habría matado por una sonrisa de aquel joven que hacía hoyos en la arena y surcos en su piel.
Le gustaba la dulzura y el color miel de sus ojos.
Le gustaba sentirse aislada en aquel pequeño mar donde nadie la buscaría.
"¿Qué conoces tú de mi?" Se repetía sin importarle la respuesta.

Después de tanto y tantas cosas, allí estaba, sin saber bien cómo había llegado y sentirse a un metro sobre el suelo. Diciendo incoherencias como siempre hacía, contradicciones que tanto le gustaban para gritarle a un susurro como se le debe de hablar a la vida.
Qué sabía ella, y qué más le daba, que era lo más importante... A esas alturas no sabía quién de los dos había salvado al otro de la desdicha, pero si bien estaban demasiado igualados, lo sellaban con cada mirada de alivio.

"Al final vives del aire", como solía decir, las personas son solo eso, pero él... él era su aire.

Las sonrisas afloraban y mandó al Sol ponerse de nuevo cuando casi había terminado de salir, llamó a las estrellas y la cubrió con uno de sus abrazos y la besó y la quiso.
La noche volvió para arroparlos

domingo, 2 de octubre de 2011


En la vida, sólo hay una cosa segura aparte de la muerte y los impuestos… No importa lo duro que lo intentes, no importa lo buenas que sean tus intenciones, vas a cometer errores. Vas a hacer daño a la gente. Van a hacerte daño. Y si quieres recuperarte…
Sólo hay una cosa que puedes decir. Perdonar y olvidar. Y lo máximo que podemos esperar es que un día, tengamos la suerte de poder olvidar.

Pasé el tiempo suficiente en tus brazos como para saber donde quiero estar. Escuché tu voz lo suficiente como para saber que es lo que quiero escuchar. Estoy a tu lado. Todo lo que necesito es un poco más de ti. Reímos juntos lo suficiente como para saber como quiero sentirme. Estuve junto a ti lo suficiente como para saber por que te necesito. Estoy a tu lado. Todo lo que necesito es un poco más de ti.

Los recuerdos felices son los más tristes, cuando te acuerdas de los momentos que compartiste con esa persona, sonríes y a la vez sientes pena el poder recordarlo y no estar en esa hora, ese lugar, con esa persona. Por eso, muchas veces los recuerdos se quedan en hojas de papel, una simple foto puede captar el momento más feliz de tu vida, o importante para ti. Lo único es que solo te queda eso…un recuerdo, un recuerdo en un papel.

Dicen que donde caben dos caben tres, que la distancia hace el olvido, y que no hay dos sin tres. Que el roce hace el cariño, que a palabras necias oídos sordos, y que a perro flaco, todo son pulgas. Que no hay mejor desprecio que no hacer aprecio. Que a vivir que son dos días, que agua que no has de beber, déjala correr, que al pan, pan, y al vino, vino. Que el que algo quiere algo le cuesta, que el que espera desespera y que el que la sigue la consigue. Que el que mucho abarca poco aprieta, que en boca cerrada no entran moscas y que es mejor prevenir que curar. Que cuando hablas del rey de Roma éste por la puerta asoma, que borrón y cuenta nueva. Que hasta el rabo todo es toro, que la cabra siempre tira al monte, que la avaricia rompe el saco, que la esperanza es lo último que se pierde y que mal de muchos, consuelo de tontos. Que la mala hierba nunca muere, que está más claro que el agua, que se puede decir más alto pero no más claro, que más vale pájaro en mano que ciento volando. Que más vale tarde que nunca, que muerto el perro se acabó la rabia, que el primer amor nunca se olvida, que no debes dejar para mañana lo que puedas hacer hoy, que quien a dos amos sirve, mal acaba, que quien calla, otorga, que no es oro todo lo que reluce, que no hay mal que por bien no venga y que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, que ojos que no ven corazón que no siente, que nunca puedes decir de este agua no beberé, que para gustos los colores, que quien canta su mal espanta, que quien evita la ocasión evita el peligro. Que no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita, que el dinero no da la felicidad y que aveces la confianza da asco. Que sobre gustos no hay nada escrito, que quien se pica, ajos come, que de tal palo tal astilla, que lo que mal empieza mal acaba, que de lo que se come se cría, que quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye. Que quien anda deprisa, es el que tropieza, que quien no arriesga, no gana, quien tuvo retuvo. Que el amor es para siempre. Que quien bien te quiere te hará llorar, pero también dicen que quien te quiere no te hiere.